El Shock es el conjunto de signos y síntomas resultantes de la falta o disminución del aporte sanguíneo a los tejidos, originada por la pérdida de volumen sanguíneo, por el aumento de la capacidad de los vasos (pérdida de presión sanguínea) o por bombero cardíaco deficiente. Esto implica una falta de oxigenación de los tejidos, por lo que si no se actúa con rapidez, puede provocar la muerte del accidentado. Se puede clasificar según la proporción de volumen de sangre existente dentro de los vasos sanguíneos; así, tenemos:

Shock hipovolémico (menor volumen de sangre). 
Es el que se produce por la disminución del volumen sanguíneo (pérdida de líquido) y se origina a causa de:
  • Hemorragias
  • Quemaduras (lesiones por calor)
  • Deshidratación (vómitos y diarreas)

Shock normovolémico (volumen normal de sangre). 
Producido por una alteración de la circulación sanguínea (shock cardiogénico) o por un aumento de la capacidad de los vasos sanguíneos, lo que origina una pérdida o disminución de la presión necesaria para que la sangre llegue a oxigenar los tejidos. Ejemplos:
  • Shock séptico: Producido por una infección (Heridas)
  • Shock anafiláctico: Producido por alergias (medicación, picaduras…)
  • Shock neurogénico: Producido por el dolor (traumatismos en general).
  • Shock tóxico: Producido por intoxicaciones (alcohol)

Todo esto significa que cualquier lesión, si no se trata convenientemente, puede derivar en un estado de shock del accidentado.

Signos y síntomas:
  • Alteración de la consciencia (no pérdida)
  • Estado de ansiedad, nerviosismo.
  • Pulso rápido y débil.
  • Respiración rápida y superficial.
  • Palidez de las mucosas y retraso en el llenado capilar.
  • Sudor frío y pegajoso, generalmente en manos, pies, cara y pecho.
Como actuar
La actuación ha de ser encaminada a tratar en primer lugar, la causa que ha producido el shock, evidentemente, siempre que sea posible; hay casos que no podrá tratar la persona que da el soporte, como el caso de las hemorragias internas. No obstante, siempre se actuará de la siguiente manera:
Control de los signos vitales. En caso de parada cardiorespiratoria, se iniciará el protocolo de soporte vital básico.
  • Tratar las lesiones, si ello es posible.
  • Aflojar todo aquello que oprima al accidentado, a fin de facilitar una mejor circulación sanguínea.
  • Tranquilizar al herido.
  • Colocar al accidentado tendiéndole con la cabeza más baja que los pies (posición Trendelenburg o posición anti-shock), si las lesiones que presenta lo permiten.
  • Evitar las pérdidas de calor corporal: taparle.
  • Evacuar a la víctima urgentemente, controlando siempre los signos vitales, ya que la tendencia del shock es siempre a empeorar y producir la entrada en el estado de coma.

Según datos de la OMS, la epilepsia es un trastorno neurológico que afecta a personas de todas las edades, se calcula que hay aproximadamente 50 millones de personas con esta enfermedad, en su mayoría proceden de países con recursos bajos; en nuestra sociedad, o sea la sociedad africana se considera la epilepsia como una maldición, por este motivo muchas familias que tienen a enfermos que la padecen los apartan, no se preocupan por llevarlos al medico para que se les haga un seguimiento, debido a que se considera anormal, o mas bien una mala suerte, o brujería. Muchos pacientes han sufrido graves lesiones e incluso se han muerto por la fata de atención hacia ellos, ya que por ignorancia muchos piensan que es una enfermedad contagiosa, y por miedo a este supuesto contagio los apartan y no les tienen en cuenta cuando sufren las crisis, hasta tal punto que suelen llegar a quemarse en el fuego o ahogarse.La Epilepsia tiene tratamiento,aunque muchas veces los que la padecen suelen tender a abandonarlo, y se dice que muchos pacientes responden a un 70% del tratamiento.
La verdad es que ya es hora de darnos cuenta que debido a los avances en la ciencia, muchas enfermedades tienen tratamiento, algunas tienen medidas de prevención y otras tienen cura y si tenemos a nuestro familiar enfermo en casa y no nos movemos para buscarle una solución a su problema nunca sabremos si lo que padece tiene solución. 
Se confunde mucho la epilepsia con las convulsiones de hecho un 10% de la población sufre convulsiones,  la epilepsia en cambio son dos o más convulsiones no provocadas y se deben a excesivas descargas eléctricas de algunas células del cerebro.